Dulce, secreta apariencia

[English version below]

Contra toda apariencia, Together (甜・祕密, 2012) de Hsu Chao-jen (許肇任) es una película digna de atención. Cuando fui a verla anteayer en París, en una muestra de cine taiwanés contemporáneo, me esperaba una de esas películas que a menudo caen en la espantosa categoría de “feel good movie”. Dirigida además por un realizador de series de televisión, me imaginaba lo peor…

En realidad, la película contiene una apuesta arriesgada: combinar una serie de motivos, personajes y chistes de carácter costumbrista y gusto popular con una puesta en escena sobria y sin una pátina ‘artística’ (la misma que para nuestro disgusto encontramos en demasiados directores taiwaneses contemporáneos, noveles o no). La mayor parte de las críticas insisten en la apariencia superficial de las historias y situaciones, o en la falta de una estructura narrativa sólida. Pero es evidente que Hsu trata de penetrar en una cotidianidad sin transcendencia y de presentarla como tal. Sus imágenes recorren el día a día de una familia y sus amores sin mayor pretensión, de manera un tanto flotante (según la pauta que marcan las panorámicas sobre la pecera de las escenas en la casa familiar), un poco también como el globo con forma de pez que aparece al final de la película. La historia misma queda reducida a los mínimos detalles; apenas hay un desarrollo dramático y tampoco se le hecha en falta. El ritmo de la película, que lo tiene, se articula con humor pero no consiste en una mera sucesión de gags, pues el tono optimista o la atmósfera urbana también le dan consistencia. Se trata de una película ligera, en el mejor sentido de la palabra, y vitalista, dos cualidades que encajan muy bien en la atmósfera decididamente taiwanesa del film: el puesto de zumos, el colegio, los paseos en scooter… ¿Es necesario recordar que Kenny Bee (鍾鎮濤), que interpreta aquí al padre, era el protagonista de las tres primeras películas de Hou Hsiao-hsien? Su presencia aquí no debe hacernos pensar en filiación alguna, sino en la ligereza con la que a menudo juzgamos si una película es grave o ligera, artística o popular.


 

Contrary to all appearances, Together (甜・祕密, 2012), a film by Hsu Chao-jen (許肇任), is worthy of attention. As I went to watch it the day before yesterday in Paris, in a showcase of contemporary Taiwanese cinema, I was expecting one of those films that very often fall under the frightening category of ‘feel good movie’. Besides, it was directed by a TV director and I was ready for the worst…

But actually, the film contains a risky bet: to combine a series of motives, characters and jokes based on local customs and popular taste, with a sober mise-en-scene, which avoids the arty patina that we often find in too many contemporary Taiwanese first-time (or not) filmmakers. Most of the critiques insist in the apparent superficiality of the stories and situations, or in the lack of a solid narrative structure. But it is obvious that Hsu tries to penetrate into an every day life without transcendence and to present it as such. His images get through the day-to-day of a family and its love affairs without any other pretension, in a somehow floating way (the same way than the camera moves a few times over the aquarium in the family house), also a little bit like the fish balloon that appears to the end of the film. The plot itself is reduced to the most basic details: there is almost no dramatic development and we don’t miss it anyway. The rhythm of the film – it does have a rhythm – is achieved through humour but it does not consist in a mere succession of gags: the optimistic tone or the urban feel also contribute to its consistency. It is indeed a light film, in the best sense of ‘light’, and also a vitalist one; two qualities that fit very well with the Taiwanese atmosphere: the juice shop, the school, the scooter riding scenes… Is it really necessary to recall that Kenny Bee (鍾鎮濤), who plays here the role of the father, was the main character of the first three films by Hou Hsiao-hsien? His presence here should not make us think of some kind of artistic filiation, but rather of the levity with which we often judge a film as being serious or light, artistic or popular.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.