Un destello: Straub/Bernanos

Danièle Huillet en Kommunisten (2014) / Schwarze Sünde (1989)

Danièle Huillet en Kommunisten (2014) / Schwarze Sünde (1989)

Anteayer asistí en la Cinémathèque al pre-estreno de Kommunisten (2014), la última película de Jean-Marie Straub y, sin duda, uno de los acontecimientos cinéfilos más relevantes de los últimos meses. Hay muchas cosas que decir acerca de esta película antológica y, si puedo, daré cuenta de mis impresiones en futuras entradas. Pero para que no se pierda el recuerdo de aquella velada (porque Kommunisten es, como todo buen sueño, obra del recuerdo y a la vez poco más que un destello), transcribo en este cuaderno algunas notas tomadas escuchando a un sorprendente Jean-Marie Straub. No sólo presentó su película cantando una canción de guerra (“On n’a jamais vu ça , Hitler en pyjama, Mussolini en chemise de nuit …“), sino que, tras criticar The Stranger de Orson Welles (y, de paso, Citizen Kane, “des films honteux”) por “bloquear los sueños”, recordó que él y Danièle Huillet, al empezar a filmar, tuvieron que aprender a hacer lo contrario. Porque el cine, dijo Straub en italiano, “è il sogno di una cosa che si aspettava da tanto tempo“. Tras la proyección, sacó un libro de su bolsillo y, después de explicar que en Kommunisten había olvidado el fascismo en España, leyó este fragmento:

J’ai vu là-bas, à Majorque, passer sur la Rambla, des camions chargés d’hommes. Ils roulaient avec un bruit de tonnerre, au ras des terrasses multicolores, lavées de frais, toutes ruisselantes. Les camions étaient gris de la poussière des routes, gris aussi les hommes assis quatre à quatre, les casquettes grises posées de travers et leurs mains allongées sur les pantalons de coutil, bien sagement. On les raflait chaque soir dans les hameaux perdus, à l’heure où ils reviennent des champs ; ils partaient pour le dernier voyage, la chemise collée aux épaules par la sueur, les bras encore pleins du travail de la journée, laissant la soupe servie sur la table et une femme qui arrive trop tard au seuil du jardin, avec le petit baluchon serré dans la serviette neuve : A Dios ! Recuerdos !

Se trata de un texto de Georges Bernanos, extraído de Les grands cimitières sous la lune (1938), en el que el autor, que en un principio había apoyado el golpe de 1936, daba testimonio del horror de la represión franquista en Mallorca. La única adaptación de Bernanos llevada a cabo por Straub es la de la novela corta Dialogues d’ombres (publicada por primera vez en 1955), que se estrenará el próximo 11 de marzo en París, junto a una película a partir de Barrès (À propos de Venise).

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