Reflejos ciegos: Godard/Kluge (Dermatocinematografía, II)

En un documental emitido por la DCTP, Alle Gefühle glauben an einen glücklichen Ausgang (Todos los sentimientos creen en una salida feliz, dirigido por Angelika Wittlich), Kluge comenta las célebres imágenes de King Kong subido al Empire State Building en la película de 1933. En una imagen posterior, que Kluge muestra en un libro y que parece sacada de un cómic, King Kong aparece encima del recién construido World Trade Center. El monstruo, traído de África, protege con su puño a la mujer blanca del ataque de los aviones. Los atentados del 11-S, explica Kluge, no se viven sólo como un ataque a tal país o a tal institución, sino que nos hacen sentir que nuestra propia comprensión de la realidad está siendo atacada. Por eso Kluge se pregunta quién es el gorila, quién la mujer, quiénes los aviones que se ven en esa imagen de King Kong.

“Se le da la vuelta a algo. Es un reflejo [Spiegelung: reflejo en un espejo, inversión, transformación, resplandor, espejismo…], de los que le deben interesar a cada autor, porque se trata de un reflejo ciego [blinde Spiegelung]. Usted ahora no puede decir: ahora tengo esta visión de conjunto y todo esta claro, eso es lo malo en el mundo y eso lo bueno en el mundo. Ya no puede identificar eso en esta imagen, es decir que usted piensa [Sie denken nach].” (6′)

La ceguera es un tema que fascina a Kluge. Quizá más que un tema, un principio de su práctica de montaje y una de las formas en que aborda el problema de la transmisión de las imágenes. En una entrevista con Godard titulada Blinde Liebe (Amor ciego, que puede verse en la página de la DCTP también con traducción en francés y que forma parte de las 14 piezas “filmadas para París” y agrupadas en Marianne & Germania, 2013), Kluge le muestra a Godard una imagen: en ella, un camionero ciego conduce guiado por las indicaciones que le da su hijo (3′). El hombre es ciego desde hace seis meses, pero no quiere acabar en el paro. Kluge explica que se trata de una historia de amor y que, aunque la película aún no ha sido producida, pertenece a la Guía imaginaria del cine. Y dirigiéndose a Godard dice: “Usted trabaja en una guía imaginaria del cine“, a lo que Godard responde con un gesto de no saber muy bien de qué está hablando. Kluge le explica que “se trata de la segunda vía del cine. La primera ha sido destruida. Pero el cine en subjuntivo (in Konjunktiv) existe gracias a usted.

Un poco después (17′) Kluge le pide a Godard que diga cómo le explicaría a un visitante venido de Venus lo que es el cine, porque el cine “un libro no es“. La respuesta de Godard: “Intentaría decirle que hay un instrumento particular que es la cámara, que es una metáfora de algo antiguo y que es un instrumento necesario para ver a la humanidad, del mismo modo que un telescopio es necesario para ver de lejos, o un microscopio para ver de cerca, o unas gafas para ver mejor. Un instrumento llegado a principios del siglo XX y del que algunos artistas han sido los caballeros sirvientes.” Se superpone entonces la imagen animada de una cámara y, después, el texto “Caballeros de la cámara / Ingenieros de la curiosidad”:

vlcsnap-2014-05-25-16h00m16s148En el amor que lleva a estos caballeros a someterse a un arte a veces mudo, a veces ciego, no todo es un problema de vista y oídos. Kluge pregunta a Godard – y con ello confirma que ningún cineasta pregunta como lo hace Kluge – si las orejas envejecen más rápido que los ojos. Tras la respuesta negativa, Kluge le pregunta por “la piel, el órgano más grande, nuestra cualidad de elefante“. Godard, un poco sorprendido, toma el relevo: “cuando comienzo una película, a menudo tengo problemas de piel. Imagino que es porque se dice que el negativo de la película es una superficie sensible. Y también la piel es una superficie sensible – y la ansiedad impresiona mi piel.” (12′)

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Sobre Godard y un tema que se le acerca, la vista y lo que se ve, he publicado “Adiós al lenguaje número dos” en El Cuaderno 64.

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