En aquel tiempo (II): Tao Dechen

Viene de “En aquel tiempo, nuevas olas de Taiwán (I)”

Los primeros dos planos de Little Dragon Head, primer episodio de In Our Time.

Los dos primeros planos de Little Dragon Head, primer episodio de In Our Time.

En una nota breve publicada hace dos meses en Cahiers du Cinéma, con motivo de la edición francesa en DVD de In Our Time, Joachim Lepastier resume algunas de las cuestiones que suscita esta película cuando se la considera en relación con el cine al que dará lugar:

La película, más de treinta años después, ha perdido la fuerza de su novedad, sobre todo los dos últimos segmentos, encantadores pero de un humor forzado. Pero su valor radica en que en ella se pueden descubrir, en germen, los motivos recurrentes del cine taiwanés que le seguirá: inscripción sensible de los recuerdos de la niñez, afinidades electivas de los amores como de las pandillas de estudiantes, paseos en bici al caer la noche, presencia cargante de la música surf americana.” (Cahiers du Cinéma, nº 706, diciembre de 2014, p. 77)

De Tao Dechen (陶德辰, Táo Déchén, también conocido como Jim Tao), autor del primer cortometraje de In Our Time, Little Dragon Head (小龍頭, Xiǎo lóngtóu) se sabe muy poco. Es el director de otras dos películas que no he podido encontrar, The Bike and I (單車與我, Dānchē yú wǒ, 1986) y 福德正神 (Fú dé zhēng shén, 1986) y ha interpretado algún rol en películas de Edward Yang o de Hou Hsiao-hsien.  Pese a que su carrera como director no le ha llevado muy lejos, su colaboración en In Our Time es digna de interés. Diría incluso que el comentario de Lepastier arriba citado parece referirse sobre todo a ella. El plano con el que arranca, con el joven protagonista andando sobre las vías del tren, podría anunciar motivos del cine de Hou Hsiao-Hsien, por ejemplo.

El capítulo narra el breve idilio de dos niños en la víspera de su separación por la emigración a los EEUU de los padres de la chica. Si la construcción dramática es simple y la presencia de elementos propios de la época resulta quizá un tanto forzada (la televisión, la radio o el tema mismo de la emigración), el motivo de la inocencia logra abrir un espacio propio y evita caer en lo tópico. La aventura iniciática del protagonista tiene lugar entre dos momentos: un sueño muy animado y la incursión nocturna en un vertedero. Las dos secuencias funcionan como el contrapunto de la atmósfera de hastío y desencanto del mundo adulto que, de manera característica, nutre buena parte de las situaciones y los personajes del nuevo cine taiwanés. El conflicto que vive el protagonista supone una interrupción de este clima y adquiere una consistencia mágica gracias a la canción que impregna de un tono enigmático la parte final de la trama: “滿天星星會說話”(“Las estrellas del cielo hablan”, 1982), interpretada por Lán Shèng Wén (藍聖文):

La imposibilidad de un nuevo gesto de resistencia atenúa el pathos de la decepción con que concluye el film, que puede ser considerado como un digno preámbulo a las demás historias de In Our Time, The Sandwich Man y buena parte del cine taiwanés de los ochenta.

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